domingo, 6 de julio de 2014

Gulliver estuvo allí

Los Liliputienses rusos desfilan bajo Gulliver
¡Cómo no hablar del querido reino de Liliput en este blog! Ese mundo al que arribó aquel viajero sin tregua llamado Gulliver. Sus aventuras están recogidas en Los viajes de Gulliver o «viajes a algunas naciones remotas del mundo» en su título en inglés. El protagonista de la novela, escrita por Jonathan Swift en 1726, se ha convertido en un poderoso icono colectivo y ha sido llevado al cine en numerosas ocasiones, como en esta curiosa versión animada de 1939. Incluso podemos ver una versión marxista del realizador ucraniano Alexander Ptushko, realizada en 1935, o la más reciente protagonizada por Richard Harris en 1977. La última, creo, es la patochada de Hollywood de 2010 protagonizada por Jack Black sin ningún encanto ni sustancia.

Las costas de Liliput son el lugar en el que Gulliver aparece sujeto por mil pequeñas sogas cuando despierta de un violento naufragio, tras un encontronazo con piratas, tendido sobre la playa donde le han arrojado las olas. Parece ser que esta playa podría estar situada cerca de Sumatra o Australia, lo que explicaría la existencia de gentes de raza blanca en distantes islas del océano pacífico. Adjunto un mapa por si queréis ir.

Mapa de la ubicación de Liliput
Cuando despierta, descubre a unos personajes minúsculos, pero con un gran orgullo y determinación: los habitantes del reino de Liliput. Liliput posee un tamaño de 5.000 blustrugos (17,312 Km 2) y un canal de 700 metros la separa de su archienemigo reino de Blefuscu. Gulliver se gana la confianza de los liliputienses, consiguiendo ser aceptado en el reino y vivir en su capital, Mildendo (cuya planta es un cuadrado exacto, dividida en cuatro barrios, con el palacio imperial, Belfaborac, en su centro y una población de ¡medio millón de habitantes!). Bajo la protección del emperador Golbasto Momaren Evlame Gurdilo Shefin Mully Ully Güe, Delicia y terror del Universo (humilde personaje, como podemos deducir de su escueto nombre) Gulliver consigue ser aceptado y figurar en el quién es quién de Liliput.

Liliput y Blefuscu están en guerra permanente, guerra causada por una disputa sobre cómo cascar los huevos hervidos. (Este enfrentamiento suena muy británico, no podemos imaginar semejante motivo sugerido por un escritor que no fuera de aquel entorno). Ambos reinos (o imperios, según la narración) evocan a Reino Unido y Francia, y su discrepancia sobre cómo cascar los huevos sería un símbolo de las frecuentes desavenencias entre países tan próximos y a la vez tan distintos. No olvidemos que Jonathan Swift concibió sus obra como una sátira, muy en boga en su época, y este enfrentamiento por algo tan nimio podría ser un símbolo de eternas disputas sin solución entre los dos países (bueno, más bien entre Gran Bretaña y el resto del mundo). La obra de Swift expresa una visión muy crítica con la sociedad y la condición humana.

Imagen de la versión animada de 1939
Tras vivir (y comer, para desesperación de los liliputienses, que a duras penas consiguen llenar tan gigantesco estómago) en Liliput, se ve envuelto en una batalla más con el reino de Blefuscu. Utilizando la ventaja de su tamaño en una sigilosa empresa, consigue desarmar al estado rival robando sus barcos; pero poco después provoca el rechazo de los liliputienses al no satisfacer sus deseos de dominio absoluto sobre los rivales. Expulsado de Liliput, logra huir hasta ser rescatado por un barco que le lleva de vuelta a casa. Hasta el siguiente viaje, claro está.

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