martes, 3 de mayo de 2016

Hotel Modern, miniaturas que impactan

Hoy os contaré un poco sobre una maravillosa compañía de teatro minúsculo (es decir, con personajes de 8 cm de alto) que tiene auténtica y merecida proyección internacional. Se llama Hotel Modern, y está radicada en Holanda. Sus espectáculos son impresionantes, pues desarrollan historias impactantes en directo, a escala diminuta y, a través de una mini cámara de vídeo, proyectan la acción en una pantalla para que los espectadores puedan seguirla.

Cartel del espectáculo Great War,
sobre la Primera Guerra Mundial
Sus temas son radicales, juegos muy adultos para personas con criterio y cierto nivel cultural; por ejemplo, uno de sus espectáculos trata sobre la Primera Guerra Mundial; otro, sobre el campo de concentración de Auschwitz.

No son espectáculos para pasar el rato, aunque resulten absorbentes y de una intensidad dramática igualable a otras obras con personajes de carne y hueso. Son montajes de una gran belleza estética, que invitan a pensar, conmueven, sorprenden y, como colchón emocional, desarrollan un humor entre lo ingenuo y lo sarcástico que nos desconcierta y nos mantiene interesados.

Su obra sobre el campo de concentración más famoso del Tercer Reich, Auschwitz, se titula Kamp. En ella, ocho mil figuritas de apenas 8 cm de alto ponen en escena una tragedia que nunca se agota. Sus pequeños actores deambulan sobre un escenario de horror, mientras los manipuladores de las figuras actúan como reporteros. El público asiste a uno de los mayores crímenes de la humanidad representado de forma desconcertante por pequeños muñecos, lo que no le resta ni un milímetro de contundencia. Según la crítica del periódico Noordhollands Dagblad, "el espectáculo conmueve de tal manera que, al final, el espectador no sabe si aplaudir o abandonar la sala en silencio".
Aquí podeís ver unas escenas:



Cartel de la obra Kamp, sobre el campo
de concentración de Auschwitz
En la obra La Gran Guerra, vemos la contienda en toda su crudeza, con imágenes en blanco y negro que recuerdan los reportajes de la época; efectos especiales sencillos pero eficaces, como fuego, humo, pequeñas explosiones, etc, sobre paisajes de ciudades y trincheras, consiguen transportarnos al escenario de la guerra obviando que se trata de una representación de diminutos muñecos. Millones de soldados y civiles perdieron la vida en una guerra terrible en la que ensayaron por primera vez armas de destrucción masiva, como gases y bombas bacteriológicas. Un horror que estas pequeñas figuras evocan sin concesiones y con una gran efecto dramático. Según el NRC Handelsblad, "Todo parece real. Es la única manera de hacer lo inimaginable soportable".

Tienen muchas otras obras maravillosas, como The Ring, inspirada en El Anillo de los Nibelungos, en la que las cámaras espían la ascensión y caída de un imperio de insectos con la música de Wagner.  O City Now, en la que la ciudad es la protagonista del espectáculo, con las cámaras entrando en sus calles y edificios, y hasta en los mismos pensamientos de los habitantes.

Miembros de la compañía
durante una representación
Empleando todo tipo de medios (escultura, recortables, marionetas, miniaturas, efectos sonoros, efectos especiales, etc.) dan a sus obras un impacto cinematográfico que perdura en nuestra retina y, lo que es más notorio, su ejecución sucede a la vista del público, sin que esto influya en la apreciación intensa de realidad que desprenden sus obras.

En resumen, hablar de Hotel Modern es hablar con palabras mayores del mundo de las miniaturas, pues pocas veces se puede ver desde lo minúsculo un espacio creativo tan enorme, contando historias que trascienden el mero espectáculo para instalarse entre nuestras vivencias para siempre.


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