viernes, 13 de mayo de 2016

Retablo de los inocentes

El toro bravo, símbolo del
inaceptable maltrato animal
en España
El retablo completo.
De los verdaderos inocentes, los animales. Desde el miércoles 11 de mayo hasta el 30 de junio de 2016 podéis ver este trabajo en Energía positiva, calle Gravina 14 de Madrid, dentro de la programación de Madrid Capital Animal.

Con esta maqueta, que podéis ver completa en mi página juanpablorada.com,  he querido hacer una interpretación sarcástica del santoral religioso. La Iglesia, las religiones, son responsables en España y en el mundo del maltrato y sacrificio de miles de animales  cada año; en su honor e incluso por su  iniciativa, animales indefensos perecen torturados en las fiestas religiosas, criaturas inocentes a las que la iglesia católica les ha arrebatado hasta la posesión de un alma.  

Entre toda esta barbarie contra los animales destaca la tauromaquia, cruel tradición que incomprensiblemente aún pervive en España y otros países con la complicidad e incluso el apoyo de instituciones católicas, administraciones y ciudadanos incapaces de sentir una mínima empatía con los seres que sufren.


Las aves vuelan alrededor de Adán
Las aves vuelan alrededor de Eva
Desde mi punto de vista, los animales son los verdaderos mártires de la creación: sin voz, sin lenguaje y expresión facial que nos molestemos en comprender, perecen entre terribles sufrimientos ante la indiferencia e incluso la celebración de muchas personas.


Por eso, en mi obra, los responsables bíblicos de esta tortura que se ejerce sobre seres inocentes, Adán y Eva, están encerrados en una jaula de pájaros; las aves vuelan libres a su alrededor, a salvo en su propio paraíso. Estos dos personajes recluídos son el símbolo del verdadero mal que asola a las demás especies animales y al planeta mismo que aquí, por una vez, se ven incapaces de hacer daño alguno.  El resto de los animales aparecen con aureolas de santos y alados, como reconocimiento a unas criaturas que, lejos de la influencia humana, podrían vivir de acuerdo a su instinto, con su sabiduría y sus lazos familiares, con su sensibilidad extraordinaria, libres en su absoluta belleza.


El elefante africano,
otra víctima de la caza
y la pérdida de hábitats.
Son muchos los animales que conviven en este espacio ideal que, por extensión y más allá de las religiones, recoge a otros animales que sufren la maldad y la falta de escrúpulos de los humanos: animales masacrados en la caza, maltratados y sacrificados sin piedad en explotaciones ganaderas, recluidos o exhibidos sin escrúpulos en circos y zoos.

Ciertamente este retablo es la mayor diminutopía que puedo imaginar, pues la especie humana ya sabemos que se ha expandido por cada rincón del mundo y amenaza la existencia misma del medio que comparte con el resto de fauna y flora del planeta tierra. La distopía ya se ha fraguado en la realidad, y apenas consigo abstraerme de la tristeza que me produce refugiándome en este pequeño mundo que he construido.

Dejo aquí un tímido ruego para paliar el desastre en el que estamos inmersos: hazte vegano / a.

3 comentarios:

  1. Este trabajo como tantos tuyos es impresionante. El contenido simbólico es exponencial. Cada vez te superas. Tu te haces grande entre este universo de miniaturas inmensas. Y, quiero ver una foto de Ulises!.

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  2. Maravilloso texto y maravilloso trabajo. Cuidado y delicado. Con un potente mensaje que espero y deseo que salga de ese pequeño paraíso y se instale en el nuestro, donde es muy necesario.

    tu amiga Montse

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