viernes, 15 de julio de 2016

La little people de Murakami

La crisálida de aire.
Imagen del fan blog de Murakami.
Hoy os voy a hablar de una gente muy especial: La little people. Aparecen mágicamente en la novela de Haruki Murakami 1Q84. O lo que es lo mismo (porque suena igual en japonés), 1984. El título recuerda directamente a la obra homónima de George Orwell, otro mundo de pesadilla ambientado en lo que, cuando se escribió, era un futuro distante.

En la novela de Murakami, en lugar de Gran Hermano hay unos  seres diminutos conocidos como la little people que no tienen nada de amistosos… más bien son inquietantes, por no decir terroríficos. Su puesta en escena ya promete: salen de la boca de una cabra. Estos personajes, como tantos otros del escritor japonés, son los visitantes de una doble realidad, una gente que va y viene entre los mundos con bastante insistencia y desparpajo.

La little people.
Imagen del fan blog
de Murakami.
Se mencionan siempre así en la novela, la little people, con el "la" delante como si debiéramos conocerles de toda la vida, con una confianza que causa desde le principio cierto recelo… porque parece que lo pequeño debe ser siempre entrañable, digno de protección o juego. Pero, ¿y si lo diminuto te lleva al desconcierto total e incluso a la muerte?

En las novelas de Murakami siempre hay gatos, siempre hay sueños, siempre hay personajes misteriosos que nos desconciertan, siempre hay tramas cuidadosamente planificadas entre la realidad y la fantasía más onírica posible. Desde mi punto de vista, lo que hace sus novelas más atractivas es esa convivencia de mundos resuelta gracias a su minuciosidad; cuando nos habla tan exhaustivamente de cómo se prepara un té o lo que encuentra en la nevera para comer, cómo lo prepara, qué bebe… en realidad está creándonos un colchón en el que descansamos tranquilos, porque suena muy real y cotidiano, un espacio en el que todos nos acomodamos rápidamente… para sobresaltarnos cuatro párrafos más adelante con la irrupción de otros mundos y personajes a los que no podemos dar crédito.. pero ya estamos atrapados, es demasiado tarde.

La little people, aunque no se llegan a definir con precisión, pues basta su mención para ponernos nerviositos, parecen ser espíritus del bosque. El bosque donde habita una secta, más exactamente… En España, los únicos espíritus del bosque parecen ser los fantasmas de los desaparecidos, pero en Japón es otra cosa. Además de espíritus de personas fallecidas, cómo no, existen mil y una deidades de la naturaleza, como creen los seguidores de la religión sintoísta. La little people podrían ser estos espíritus, por ejemplo los llamados Kodamas, pero en versión tenebrosa. (De Kodamas ya hemos hablado en otros post, sobre todo de los maravillosos personajes de Hayao Miyazaki).

Las dos desconcertantes lunas
En la novela, estos espíritus tejen una crisálida de aire como haría un insecto para alumbrar un nuevo ser. Y esta "gente pequeña", en realidad controla el destino de la humanidad y no les gusta que nadie ande alterando sus planes, o sea que cuidadito con ellos… ojo con que esta gente haga una crisálida del aire delante tuya, porque dentro de ella lo que hay es… un doble de tí mismo! Como le pasa a la protagonista de la novela, Aomame. Y si encima un día descubres que hay dos lunas en el cielo… bienvenido, has caído en el mundo de Murakami sin redención posible.
Obra de Takeshi Murakami

Nadie como el escritor japonés para crear atmósferas desasosegantes contadas hasta el más mínimo (diminuto?) detalle. La little people, de la que no conocemos imágenes, se pasea por la novela con una capacidad para causarnos inquietud con su sola mención que ya quisieran otras criaturas de la literatura fantástica para sí, por muy amenazadoras que se pretendan.

Ojo: no confundir a Haruki Murakami con otro artista también japonés, Takashi Murakami, por más que éste tenga cuadros que parecen directamente inspirados en la little people...

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